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ÉXITO

Las personas siempre tenemos el deseo de alcanzar el éxito…bien sea éxito en su ámbito laboral, ámbito afectivo, social, educativo, de salud…en fin, cualquier ámbito que se hayan propuesto.

Cuando creemos que vamos dando pasos concretos, acciones estratégicas hacia la meta que nos hemos trazado para lograr el éxito….surgen las ideas desalentadoras que nos invaden por todo el cuerpo…se presenta entonces el miedo a lograr el éxito, miedo a mantenerlo, miedo a perder lo que con mucho sacrificio logramos… y la lista sigue… ¡El temor nos paraliza! y se junta con las creencias limitantes que desde niños y niñas nos infundieron nuestros padres, familiares, amigos, amigas y todo el sistema social en el que crecimos.

Situaciones fundamentales para nuestro bienestar personal como; dejar de fumar, bajar de peso, mejorar nuestra relación familiar, hacer crecer nuestro negocio, lograr estabilidad afectiva con nuestras parejas, mejorar nuestra salud, entre muchas…están siendo afectadas por las creencias limitantes.

Las creencias como:
-“solo serás exitoso si…tienes las mejores calificaciones”, umm..sigo preguntándome si esto es cierto…yo tuve excelentes calificaciones y creo en lo personal que he logrado alcanzar el éxito personal sin la influencia de mis calificaciones, creo firmemente que fueron mis otros recursos interiores los que me han ayudado a seguir adelante; la constancia, superación personal, aprender de mi misma y de los demás, hacerme responsable de mis actos y otros talentos.

También he tenido oportunidad de conocer un sinnúmero de personas que no tuvieron excelentes calificaciones, pero por su perspicacia, creatividad, entusiasmo, deseos de superación y otros recursos interiores, lograron superar incluso en términos financieros a aquellos que fueron los mejores estudiantes. ¿Conoces tú a este tipo de personas?
-“tú nunca tendrás éxito porque…eres muy lento, indisciplinado, falto de carácter” y muchos otros calificativos que más bien nos desalientan, infunden temor y generan baja autoestima”.
-“el éxito y el dinero es solo de los ricos”, esto limita a cualquier persona que no se crea rica!…esta creencia en particular nos programa para que nunca tengamos éxito…y nunca tengamos dinero.

Estas y muchas otras creencias que limitan nuestro Desarrollo Integral están grabadas en nuestra mente inconsciente, y son estas creencias las que nos están frenando hacia el éxito en cualquier ámbito de nuestras vidas en que nos propongamos sobresalir.

Te estarás preguntando entonces; si tenemos estas y otras creencias que nos limitan; ¿es posible tener éxito?,¿se puede quitar esas creencias de nuestra mente inconsciente?, ¿qué podemos hacer para alcanzar el éxito que deseamos?,

La respuesta es:
-Por supuesto que sí…es posible tener éxito,
-Las creencias limitantes pueden cambiarse por otras creencias posibilitantes que serán tu apalancamiento al éxito.

Sugiero que busques un Coach profesional de tu preferencia para que con técnicas de Coaching logres cambiar tus creencias y alcances tus resultados y sueños de éxito.

Mientras tanto te aconsejo que todos los días por la mañana te veas al espejo y te hables a ti mismo/ misma… y te preguntes: ¿qué miedo tienes al éxito?……. —> Deja que tu inconsciente te responda…

Para conocer más instrucciones de esta técnica pincha —>aquí <—

Esta y muchas otras técnicas de Coaching y Programación Neurolinguística son eficaces para conectarte al éxito. ¿Conectamos?, ¿Sintonizamos hacia tu Desarrollo Integral?.

Una vez hayas finalizado la aplicación de esta técnica, por favor, tómate el tiempo de contarme acerca de tus excelentes resultados de éxito.

http://www.karinagadeasalguera.com
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El poder de la oración y del perdón 

Perdonarse a si mismo..

Estaba Buda meditando en la espesura junto a sus discípulos, cuando se acercó un detractor espiritual que lo detestaba y aprovechando el momento de mayor concentración del Buda, lo insultó lo escupió y le arrojó tierra.
Buda salió del trance al instante y con una sonrisa plácida envolvió con compasión al agresor; sin embargo, los discípulos reaccionaron violentamente, atraparon al hombre y alzando palos y piedras, esperaron la orden del Buda para darle su merecido.

Buda en un instante percibe la totalidad de la situación, y les ordena a los discípulos, que suelten al hombre y se dirige a este con suavidad y convicción diciéndole:
-“Mire lo que usted generó en nosotros, nos expuso como un espejo muestra el verdadero rostro. Desde ahora le pido por favor que venga todos los días, a probar nuestra verdad o nuestra hipocresía. Usted vio que en un instante yo lo llené de amor, pero estos hombres que hace años me siguen por todos lados meditando y orando, demuestran no entender ni vivir el proceso de la unidad y quisieron responder con una agresión similar o mayor a la recibida.

Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estímulo para ver si vibramos alto, o es sólo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo”.
Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, se retiraron de la presencia del Buda rápidamente, llenos de culpa, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna.
A la mañana siguiente, el agresor, se presentó ante Buda,
se arrojó a sus pies y le dijo en forma muy sentida.

No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a Usted”
Buda con una sonrisa en el rostro, le dijo: “Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero no puedo perdonarlo”
El hombre muy compungido, le pidió que por favor lo hiciera, ya que él era el maestro de la compasión, a lo que el Buda respondió:
-“Entiéndame, claramente, para que alguien perdone, debe haber un ego herido; solo el ego herido, la falsa creencia de que uno es la personalidad, ese es quien puede perdonar, después de haber odiado, o resentido, se pasa a un nivel de cierto avance, con una trampa incluida, que es la necesidad de sentirse espiritualmente superior, a aquel que en su bajeza mental nos hirió.

Solo alguien que sigue viendo la dualidad, y se considera a sí mismo muy sabio, perdona, a aquel ignorante que le causó una herida”.

Y continuó: “No es mi caso, yo lo veo como un alma afín, no me siento superior, no siento que me hayas herido, solo tengo amor en mi corazón por usted, no puedo perdonarlo, solo lo amo. Quien ama, ya no necesita perdonar.”

El hombre no pudo disimular una cierta desilusión, ya que las palabras de Buda eran muy profundas para ser captadas por una mente llena todavía de turbulencia y necesidad, y ante esa mirada carente, el Buda añadió con comprensión infinita:
-“Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo: Para perdonar, ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar. Vamos a buscar a los discípulos, en su soberbia están todavía llenos de rencor, y les va a gustar mucho que usted les pida perdón.

En su ignorancia se van a sentir magnánimos por perdonarlo,poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego culposo, y así más o menos todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado”.