Metáfora “El amigo interior”

Yo tuve un enemigo que mis pasos seguía, aunque parezca extraño yo no lo conocía, mis planes y mis metas todas desbarataba, mis mejores deseos por él no los lograba, un día pude encontrarlo y le reclame su cinismo, le destape la cara y me encontré… A mi mism@. Desde ese día todo se transformó, aquel enemigo mi amigo se volvió, mi antiguo subconsciente que antes interfería, después me ayudaba y mis deseos cumplía, una vez que mis planes a él yo le confiaba, casi sin darme cuenta él solo lo lograba. Convencía a la gente, confianza me dio, logró oportunidades que ya no malogró, hoy estamos de acuerdo y conocí la verdad, todo es fácil y nada hay que ya no pueda lograr, puedo ayudar a otros y no temo al destino, pues soy solo yo quien marca mi camino. Ahora que ya no existe conflicto entre los dos, puedo llegar a todos. Inclusive hasta Dios. 
Anónimo